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miércoles, 25 de enero de 2017

¿TODOS SE APROVECHAN DE TI? ¿HASTA EN EL TRABAJO? CONOCE EL SINDROME DE WENDY



Ayer  realice Test de Personalidad en mi trabajo, como un procedimiento para conocer a cada uno de los empleados, su personalidad, su principal estímulo en la vida, liderazgo, etc. Sin embargo, me encontre con algo realmente interesante y que generalmente, creeríamos que se da mas en las mujeres pero lo encontré en muchos hombres "Complejo de Wendy", llama la atención que a nivel laboral se manifieste este tipo de conductas, pues creeríamos que se dan más a un nivel personal, voy a explicar ¿En que consiste el complejo de Wendy? Para eso, necesito que recordemos la historia de Peter Pan porque de ahi viene este problema que muchos, muchisimos padecen sin darse cuenta.

Todos recordamos a Wendy,  el personaje de Peter Pan, es una hermosa niña de 12 años que sueña mucho, recordemos que entre sus sueños se le aparece Peter Pan pero es varios días después que lo conoce realmente. ¿Como olvidar esta historia? Peter Pan la invita a la tierra de Nunca Jamás, y le pide que sea como una madre para ellos, ella acepta porque le gusta la idea de ser una madre; despierta a sus hermanos Michael y John para que la acompañen en el viaje. Tal vez nunca le pusimos mucha atencion a ella pero recordemos que llega a comportarse como una madre y llega a decir frases que su propia madre decía tales como. «Dios mío, a veces pienso que las solteras son de envidiar» y «A veces los niños son más una maldición, que una bendición».
Más tarde el Capitán Garfio le hace ver que huyó de su casa y que pudo ser una decepción para sus padres, esa accion tan precipitada. Tanto Peter como Garfio la quieren como madre, por su talento para contar cuentos y por su gran cariño y sensibilidad. Después de volver a casa, ella se queda en la casa de sus padres tras adoptar a los niños perdidos. Oficialmente tiene una hija llamada Jane. ¿Ya se recordaron?

Pues regresando al tema que interesa, existe un problema llamado ¨Complejo de Wendy”,  que define a las mujeres (y hombres tambien)  que actúan como madres de todo mundo. En el caso de parejan “Hacen todo para evitar el rechazo afectivo de su pareja; tienen la necesidad de ser aceptadas. Sus conductas llevan implícitas un complejo de inferioridad que las lleva a perdonar y a justificar todo, aunque sufran y no les guste”. 
“Las Wendys son las mamás que todo lo entienden, miman y protegen a los hombres que no quieren crecer.  A nivel personal son aquellas mamas sobreprotectoras que tienen hijos adultos que no toman responsabilidad En definitiva, logran controlar la vida de la pareja. A nivel profesional. Las Wendys son aquellas mamas que escuchan a todo el mundo, que siempre aceptan trabajo de mas, que son como esclavas del jefe. Aquellas que el jefe las llama para trabajar los domingos y nunca dicen que no, Aquellas que el jefe se aprovecha y que hasta le hace sus cosas personales y no le pagan ni siquiera horas extras, Aquellas que hacen el trabajo de sus compañeros y que otros se llevan sus méritos y aguantan calladas sin exigir nada, nunca toman vacaciones, siempre estan haciendo favores. Nunca llegan a superarse.  Es un trastorno personal basado en la necesidad de satisfacer al prójimo. Estas personas tienen un gran Miedo al rechazo, al abandono, deseo de complacer a los demás y sobre todo a la propia pareja… Estas son algunas de las causas que se encuentran tras el llamado ‘Síndrome de Wendy’. 

¿Quién se comporta como Wendy?

Wendy es aquella mujer u hombre que se encuentra detrás de alguien. Y es que,  siempre tiene que haber una persona, hombre o mujer, dependiendo del caso, que se encargue de hacer todo aquello que no hace él. El jefe malo no existe sin tener las víctimas que le aguanten.El Síndrome de Wendy se puede definir como el conjunto de conductas que realiza una persona por miedo al rechazo, por necesidad de sentirse aceptada y respaldada, y por temor a que nadie la codicie. En definitiva, por una necesidad imperiosa de seguridad. Cuando la persona actúa como padre o madre en su pareja o con la gente más próxima, liberándoles de responsabilidades, podemos hablar de Wendy, estas conductas pueden darse tanto dentro del núcleo familiar, en los roles de padre/madre sobre-protectores, como en las relaciones interpersonales, con aquellas personas muy cercanas. Tambien se da a nivel laboral cuando se protege a la gente irresponsable, cuando se hacen favores al jefe que exceden las responsabilidades laborales.
La madre que despierta todos los días a su hijo para que no llegue tarde a la universidad, aquella que le haga los deberes, le resume las lecciones o subraya los apuntes, la esposa que asume todas las responsabilidades domésticas… es una Wendy en el núcleo familiar.
Lo mismo ocurre en la relación de pareja si es ella y no él quien toma todas las decisiones y asume las responsabilidades, actúa como madre o padre y como esposa/esposo o justifica la informalidad de su pareja ante los demás.

Las conductas más significativas que acompañan una persona que padece este síndrome los las siguientes:


  • Sentirse imprescindible
  • Malinterpretar que el amor sólo es sacrificio y resignación
  • Evitar a toda costa que su pareja se enoje
  • Intentar continuamente hacer feliz a la pareja
  • Insistir en hacer las cosas por la otra persona
  • Pedir perdón por todo aquello que, por el otro, no ha hecho o que no ha cómo sabido hacer
  • Necesidad imperiosa de cuidar de la persona amada como si fuera un niño
  • Convertirse en un padre o madre en la relación de pareja
A nivel laboral:
  • Necesidad de sentir que es útil
  • Querer ganar el afecto de sus jefes o compañeros haciéndoles favores
  • Evitar que las personas se enojen con ellos por no hacerles favores
  • Incapacidad de decir que no por miedo a que le despidan o a que no la tomen en cuenta en las actividades de la oficina.
Para hablar de un verdadero Síndrome de Wendy es preciso tener en cuenta que todas estas acciones se basan en el terror al abandono.

Origen del trastorno

Actualmente no existen estudios que nos den unos datos fiables sobre el porcentaje de la población que puede sufrir este síndrome, porque el síndrome de Wendy no es ampliamente estudiado y menos a un nivel laboral. Yo me lleve una sorpresa al descubrir que de un 100% de empleados evaluados, más del 35% padecen este trastorno sin darse cuenta de ello.

y ¿De donde viene esto? Estudié hace algunos años que el Síndrome de Wendy no depende de un solo factor, sino de un conjunto de variables, entre las que destacan el cuidado de niñas, recibidos, la educación absorbida, la personalidad propia y las circunstancias que rodean a la persona. No obstante, que ninguna de estas variables por separado sería la responsable de su aparición.Por ejemplo, la educación recibida no determina necesariamente este tipo de conductas. En ocasiones, tener una madre o un padre sobre protector puede crear en sus hijos o hijas un gran deseo de independencia. Aunque es cierto que también hay ocasiones en las que se perpetúan los patrones de conducta adquiridos y vistos durante la infancia y adolesencia  continuando el ejemplo de los superiores.

Y pensando un poco ¿Se trata de un síndrome de los ultimos años? y la respuesta es que definitivamente no. Lo que ocurre es que hace años no se planteaban estos asuntos. Las cosas eran así, y así estaban bien. Ahora la mujer sale de casa a trabajar y es consciente de que existen más cosas, además del hogar. Se carga con nuevos roles, sin abandonar los antiguos, se satura de responsabilidades y ni se plantea que podría negociar con su pareja su nueva situación, y al final acaba sintiéndose mal, sin identificar exactamente qué le ocurre. Algunas mujeres, en este punto, piden ayuda profesional, pero muchas sufren en silencio sin saber qué hacer. Se trata, según los expertos, de un cambio en los roles que cuesta asumir tanto al hombre como a la mujer. A nivel laboral, se da muchas veces en personas con mucha necesidad, personas solas, madres solteras, personas que no pueden darse el lujo de perder su trabajo y hacen lo que sea para conservarlo, permitiendo que los jefes se aprovechen de ellos porque saben que tienen necesidad del trabajo y que les perjudicaría demasiado si dejaran de laborar. 

Lo que tampoco resulta sencillo es su detección. La mayoría de las mujeres y de los hombres acuden a la consulta del especialista porque se sienten ‘quemadas’ y ‘quemados’, no están felices con su vida y siente una insatisfacción total en sus relaciones de pareja. Solo a través de las sesiones de terapia van descubriendo la razón del malestar. Una sensación que también afecta a aquellas madres que ven que sus hijos no quieren crecer y evitan tomar responsabilidades acordes con su edad.
Sin embargo, no existe una edad definida a la que pueda aparecer, aunque es en los últimos años de la adolescencia, cuando están ya formadas las características de la personalidad, cuando se pueden observar los primeros signos que delatan que la persona pueda sufrir este síndrome en algún momento de su desarrollo evolutivo.

¿Cómo superarlo?

En muchas ocasiones son los propios afectados los que acuden por su propia voluntad a la consulta del psicologo, aunque no son conscientes de lo que les sucede. No están preparados para comprender qué les pasa. Para quienes sufren este trastorno su forma de actuar es una necesidad y no consideran que lo estén haciendo mal, sino que simplemente con su actitud cubren unas necesidades de afecto, pertenencia y seguridad. A nivel laboral, en las organizaciones lamentablemente es mal visto que una persona se retire temprano y se ve bien que las personas trabajen hasta los fines de semana, se suele considerar a este tipo de personas como "Empleados de confianza", e inconscientemente se tiende a valorar este tipo de actitudes, por lo cual no se da a conocer que este sea un problema y muchas veces quienes lo padecen ni siquera se quejan por lo que pasan desapercibidos. Unicamente en empresas que se preocupan realmente por una cultura saludable para los colaboradores se ataca de raiz este problema o se hace ver que es incorrecto, pero el número de empresas asi es muy inferior a la mayoria de empresas donde ni siquiera se considera que éste comportamiento sea un problema. 
Lamentablemente, la superación de este problema solo depende en un alto porcentaje de la capacidad de quien lo sufre y de reconocer que sus conductas son equivocadas. Deben reconocer sus propios miedos y a partir de ahí aprender a procurar su propio sitio en la relación. Transigir pero con cautela, ser flexible, tolerar al prójimo, pero sin aceptar por ello todo lo que se le diga.

Se trata, definitivamente, de:

*Establecer relaciones equitativas con las personas: escuchar activamente los problemas de los demás, pero sin sentirse obligado por ello a resolverlos.
*Incrementar la autoestima personal.
*Acostumbrarse a decir NO.
*Aprender a madurar, a pensar que cada uno es responsable de su vida.
*No asumir los deberes y responsabilidades del otro.
*Ser consciente de que los cambios de hábitos son lentos, no se producen de la noche a la mañana.


Estas pautas sirven como prevención y superación de este trastorno. La conducta de cualquier ‘Wendy’ está basada en el miedo al rechazo personal, en el complejo de inferioridad y el impulso por agradar a todos. Por tanto, si en el proceso educativo se enseña a la personas conductas asertivas ---aquellas que defienden los propios derechos, sin agredir a los demás ni dejars que se aprovechen de ellos--- se enseña a desarrollar una sana autoestima, a aprehender unas adecuadas habilidades sociales que hagan de las relaciones interpersonales un foco de satisfacción y gratificación, las personas estarán más cualificadas para evitar el sufrimiento que a la larga supone este síndrome. A nivel personal, como Encargada del Area de Recursos Humanos, pienso empezar una serie de capacitaciones para el personal, en los cuales haré algo por atacar este problema, volviendo a las personas conscientes de la importancia de ser efectivos en su trabajo pero de manera proactiva y no caer en éste tipo de conductas, pero estoy consciente que poco se ha analizado este problema a nivel laboral, por este motivo decidí escribir al respecto sabiendo que será tomado en cuenta por profesionales del área de Recursos Humanos y estaré enviándolo a contactos interesados en el tema de Desarrollo de Colaboradores y personas que estan en proceso de Crear una Nueva Cultura de Trabajo que permita que las personas estén felicen en su trabajo y que sean más productivas. 

Para terminar "Olvidemos el miedo a sentir"


Es probable que las personas que padecen este Sindrome sientan miedo a querer, miedo a amar, miedo al rechazo.nunca olvidemos, que quien se aprecia mucho y se quere mucho más será quien gozará de las mejores relaciones, sean éstas amorosas o laborales. Para las personas que trabajan en Recursos Humanos, fijémonos mas en las personas que suelen ser víctimas y explotadas y tratemos de crear una cultura de respeto, una cultura en la que se valore el trabajo de cada uno y que no sean bien vistas las acciones de jefes que se aprovechan de sus colaboradores