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miércoles, 23 de marzo de 2016

COMO DESAPEGARSE DE UNA PERSONA QUE TE HACE DAÑO


Muchas parejas soportan desde la rutina hasta el maltrato pensando que, de terminar, no volverán a encontrar el amor. A veces, sin darnos cuenta, paramos sufriendo por una persona que nos dá mas tristeza y dolor que momentos felices. 

“Yo sin su amor no soy nada”, estas son las palabras de una persona que sufre por amor.  Si usted es de aquellas personas que habla así, o  peor aún, de las que se sienten identificadas con ellos… ¡Cuidado! Corre el riesgo de estar en el inmenso grupo de gente que no sabe amar sanamente.

Hay que entender que para amar de manera saludable, aunque suene retro, uno tiene que comenzar por amarse a sí mismo y saber que la felicidad no depende de alguien o de algo externo. La felicidad está dentro de nosotros.

“Hay que tener la capacidad de estar con alguien, sin sufrir por ese alguien y tener una cierta predisposición a la renuncia, sabiendo que si las cosas se acaban, se acaban y por eso la vida no se detiene”, Esas son las palabras de Walter Riso en su libro "Desapegarse sin anestecia"

Estar conscientes de que nada es para siempre, no solo ayuda a tener una relación sana con la pareja, sino que hará que sea mucho más fácil renunciar a ella, si en algún momento se convierte en una relación tóxica. 

“Uno tiene que renunciar a una relación cuando pasan tres cosas: o no te quieren (algo que suena fácil, pero no lo es); o va en contra de tus principios; o esa relación es un obstáculo para tu autor realización. Pero, ¿cuándo sabemos que las cosas empiezan a fallar? Cuando sabes que debes cortar y no lo haces, o te maltratan y sigues ahí porque piensas que nadie más te va a querer, o por temor a la soledad”, explica Riso.

"NO PUEDO VIVIR SIN TI"

Estamos acostumbrados a decir o esperar que nos digan cosas como: “No puedo vivir  sin ti”, “Lo hago todo por ti”, “Eres mi vida entera”, “Si te vas, me muero”. Son las frases más románticas que se nos ocurren, pero si pensamos bien en el contenido de estas frases, nos damos cuenta de que estamos transmitiendo un amor enfermizo. Walter Riso dice –medio en serio, medio en broma– que se deberían prohibir los boleros porque son un peligro contra la salud mental de quienes idealizan un amor así. Son palabras que en serio disfrutamos pero que poco ciertas son en verdad cuando alguien nos hace daño.

“Es mucho más bonito decir: ‘No te necesito, pero elijo estar contigo’, ‘Puedo compartir la vida contigo, pero no por necesidad, sino por libre elección’, o la que encierra todo esto: ‘Te amo, pero no te necesito’”, asegura el doctor. “Necesitar no es bueno. Necesitar es depender y todas las dependencias o adicciones con las que te vinculas son dañinas. Adicción significa estar sometido a un amo y el amor es todo lo contrario, el amor es libertad”.

Durante años hemos escuchado que el amor es dar sin esperar recibir y, en nombre de esa premisa, nos pasamos de tontos.  el amor debe ser recíproco: “Si tú eres fiel, esperas fidelidad. Si das amor, esperas amor. Si das sexo, esperas sexo. Tiene que ser así, porque si yo doy, doy, doy y tú no me das, pues nuestra relación está desbalanceada y una relación de pareja debe ser democrática, una relación de pareja debe ser digna ante todo”.

Claro, si pensamos en los matrimonios de los tiempos de nuestros abuelos, que duraban “para toda la vida”, nos vendría la pregunta: ¿se amaban más? No necesariamente. Aunque suene duro, muchas parejas de aquellos años simplemente se soportaban. Pero ahora, con la modernidad y la autonomía, que ya es un valor, la gente sabe que no tiene por qué aguantar nada. 
“Soportar a la otra persona no es saludable”, Me encantan las palabras de Walter Riso. “El amor tiene tres patas: eros, que es erotismo; filia, que es amistad; y ágape, que es cuidar al otro. Hay parejas que logran tener las tres durante muchos años. También hay parejas que se aguantan y eso está mal: soportar a alguien no es una relación de pareja saludable, porque el amor no tiene por qué ser sacrificio, tiene que ser alegría. Si no es así, estás con la persona equivocada o en el lugar equivocado”.

Y ahí es donde entra el concepto de apego, ese sentimiento que tarde o temprano traerá sufrimiento, porque de una u otra manera controlará tu vida. A menudo se confunde con el amor y lo peor es que, muchas veces, ni siquiera es el apego a una persona sino a una idea, por ejemplo a la idea de tener pareja. 

Walter Riso realmente  es  tajante en cuanto a este concepto y asegura: “El apego corrompe porque te hace negociar con tu dignidad, te hace negociar con tus principios, te hace  negociar con tus códigos, con tal de no perder la fuente de tu apego”.

Ante todo hay que ser realista: cuando ves la realidad tal cual es, tiene la propiedad de curarte. Sin engaños, sin autoengaños, sin sesgos, sin interpretaciones erróneas. Hay que ser realista hasta para recordar una relación, que ya terminó, con las cosas buenas y las cosas malas. No es fácil  porque procesamos la información a través de nuestros esquemas o el  estado emocional, pero es necesario hacerlo para poder decir con tranquilidad: “Esto ya se acabó y queda en el pasado, la vida continúa”.

Pero, ¡cuidado! El desapego tampoco significa indiferencia. La idea de no apegarse no significa no tener relaciones, sino tenerlas sin preocupación. Es no tener miedo de dar cariño: me vinculo sin miedo a perderte. Me vinculo sin identificarme totalmente contigo. Te cuido, pero no soy obsesivo. Y otra vez: te quiero, pero no te necesito.

martes, 22 de marzo de 2016

Como salir de una mala relacion


Muchas veces he escrito sobre las personas tóxicas, pero nunca escribí sobre una relación tóxica y la forma correcta de salir de ella, en el pasado tuve una relación asi que me dejó dañada y hoy decidí hablar sobre eso, porque fue algo que vivi y logré superar. Espero que a la persona que me lo pidió, le ayude mucho ésta información.
¿Por que caemos en relaciones toxicas? Puede que  conozcas a alguna persona que en la actualidad, está viviendo una relación de pareja tóxica. Tú lo sabes, pero él o ella no es consciente. No lo ve. Y a pesar de que intentamos mostrarle que lo que está viviendo no es normal, la persona en cuestión se niega a admitirlo.
¿Por qué ocurre? Básicamente por estos motivos
  • Pensamos que nuestra pareja puede cambiar. Que lo que está ocurriendo es algo temporal, y puesto que nos ama, tarde o temprano su conducta acabará mejorando. Es decir, creamos una visión “idealizada” de la pareja que no se correlaciona con la realidad. La realidad es que no va a cambiar, muchas personas creen que al casarse todo mágicamente se va a arreglar y es lo contrario, las personas al casarse generalmente multiplican sus defectos, si conociste a una persona con un "Defecto insoportable", lo más probable es que con el tiempo se vuelva peor. 
  • La persona manipulada, en ocasiones, presenta una autoestima muy baja:  Puede que antes de iniciar esa relación fuera alguien fuerte y seguro/a de sí mismo/a. Pero con el tiempo ha acabado muy “tocado”, muy herido/a. Tanto que ya concibe que es eso lo que le toca vivir. Esto es algo dificil de admitir, porque nadie quiere decir que tiene problemas de autoestima, pero es la realidad, la falta de amor propio nos impide valorarnos como debemos. 
  • A menudo caemos en los chantajes. Puede que ayer te hiciera llorar, que te humillara, pero hoy te ha pedido perdón entre lágrimas y tú no puedes girar el rostro hacia ese gesto…Ese es otro error porque creemos que aunque hayamos pasado un día pésimo, llorando y sufriendo, ese momento mágico que pasamos nos hace olvidar todo lo malo que sucedió y no pensamos en lo que viene. Esas frases "Perdoname, te prometo que no vuelve a suceder" son las que nos mantienen en ese círculo vicioso.
  • El miedo a la soledad, al abandono o al rechazo. A pesar de estar viviendo una relación de pareja tóxica, pensamos que siempre  será mejor "Eso" a estar solos. Lo único que sucede es que sufrimos más por aferrarnos a quien no nos valora.
  • Miedo a las consecuencias por dejar a esa persona: puede existir un claro temor a cómo va a reaccionar la persona en sí. Tal vez exista un componente violento a tener en cuenta. Sin embargo existen recursos legales que podemos tomar. Ordenes de alejamiento, etc.

Estrategias para salir de una relación de pareja tóxica

1. Tomar conciencia: nadie puede superar un problema si primero, no reconoce que hay un “muro” en su vida. Y hay que tenerlo en cuenta, el amor es la principal venda que va a cubrir nuestros ojos. En ocasiones un amor tan ciego e incondicional, donde nos cuesta mucho reconocer que nos están quitando el aire, la integridad.
2. Di no al miedo: el miedo es la principal barrera que habremos de saltar. Si no te ves con fuerzas, pide ayuda. A un amigo, a una compañera, a ese familiar que siempre te apoya, o cualquier profesional de la salud o servicios sociales. Tenemos claro que cada pareja es un universo propio y particular. Puede que tu pareja no sea violenta, pero aún así, tienes miedo a pensar qué será de ti al verte solo/a. Pero en ocasiones, la soledad es mucho mejor que éste tipo de relaciones. 
3. Invierte todas las energías en ti mismo/a. Has pasado mucho tiempo pendiente de otra persona. Has sido como un pequeño satélite orbitando alrededor de un planeta que no te ha aportado nada. Es hora de moverte, de encontrar tu propio horizonte y recuperar nuevas ilusiones, ésas que te son propias y que todos merecemos.
Salir de una relación tóxica es posible, requiere valentía y una buena autoestima. Pero todos somos capaces de conseguirlo, está al alcance de tu mano y es la oportunidad de girar el pomo hacia esa puerta que te abrirá una nueva felicidad.
BENEFICIOS DE DEJAR UNA RELACION TÓXICA
 Si te encuentras en una relación dañina, estos son algunos de los (innumerables) beneficios que comporta dejarla.
1. Salud Mental, física y emocional: una mala relación conduce, casi invariablemente a vivir en el estrés constante, en la depresión o en la ansiedad. ¿Cómo reacciona un cuerpo sometido a estas agresiones constantes durante mucho tiempo?Baja las defensas y se vuelve más vulnerable a agentes externos aún más peligrosos. Numerosos estudios inciden sobre los orígenes psicosomáticos de diversos tipos de cáncer. Si no puedes aclarar  tus emociones, escucha a tu cuerpo: si está enfermando, quizás te esté diciendo un mensaje alto y claro. Dejar una relación tóxica revierte en salud. Eso tal vez sea lo más importante porque las enfermedades se derivan de toda esa depresión acumulada que muchas veces no le damos la importancia.
2. Ser independiente: decía Ayn Rand para decir “yo te quiero”, primero uno tiene que saber cómo decir el “yo”.¿Sabes quién eres y qué quieres? ¿O tienes tantas fuerzas y energías concentradas en que tu relación se arregle que ya no queda nada para ti? Las buenas relaciones te dejan ser: no te absorben.
3. Dejar de luchar: las relaciones tóxicas exigen una lucha constante entre mente y emociones que nos agota. Acabar con este dilema constante conlleva mucho, mucho alivio.
4. La relación tóxica no es la enfermedad, es el síntoma: tolerar a una pareja tóxica y no saber poner límites o zanjar una situación que nos está causando dolor, no es indicativo de que hayamos caído en las manos de un ente maligno con superpoderes para controlarnos. Es un aviso de algo en nosotros tampoco está bien. Empezar a conocerse es otorgarse el derecho a una vida mejor.
5- Abrirse al cambio: estar atrapado en una relación tóxica es como mirar el mundo a través de una mirilla. Dejarla atrás supone abrir la puerta y contemplar la vida en todas sus inmensas posibilidades. Romper viejos esquemas es muy doloroso: pero es necesario para poder crear esquemas nuevos.
6- Construir tu autoestima: tener una escasa autoestima es el perfecto camino para caer en una relación tóxica. La ruptura será dolorosa y difícil, pero con ello estás apostando por empezar una hermosa relación de amor contigo mismo que durará toda la vida.
7- La esperanza tóxica: esperar que una relación tóxica se transforme en un amor maravilloso es como tropezar una y otra vez con la misma piedra, con la ilusión de que un día se convierta en un lecho de plumas. Las falsas esperanzas nos encadenan de pies y manos y entregamos el devenir de nuestra vida al azar de sucesos hipotéticos. No te engañes: si la relación te daña, lo más probable es que siga dañándote.
8- La felicidad consciente: los placeres y las alegrías son momentáneos. La felicidad no es una lotería,  ni una cuestión de suerte. Es una actitud ante la vida fruto de un trabajo de madurez que requiere, ante todo, tener el valor de renunciar a aquello que necesitamos y sin embargo, nos daña. ¿Quién dijo que era fácil?
9- Ni te quiere, ni le quieres: en la película Mejor, Imposible, el personaje de Jack Nicholson le decía a su chica aquello de tú me haces querer ser mejor persona. Si la relación saca lo peor de vosotros, si en lugar de hacerte crecer, te estanca, no se basa en el amor, sino en dependencia y sufrimiento. El amor es libertad, admiración, pasión y respeto: no aceptes  menos..
10- ¿Arrepentirse? ¡Nunca!: pasar por una relación tóxica es una experiencia que te cambia para siempre. Tus miedos, inseguridades, vacíos y carencias salen a flote y se muestran fuera de control. En lugar de avergonzarte o reprimirte, aprovecha esta oportunidad para conocerte y aceptarte. Piensa en ti como en un amigo al que quieres y que necesita apoyo, consuelo y un abrazo. ¿Se los darías a un amigo y te los negarías a ti mismo/a? No te arrepientas: perdónate.