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miércoles, 25 de marzo de 2015

La Fisica Cuántica "Lo que crees te sucede"





Algo que hay que entender, es que la comprensión del universo y de la mente avanza día con día. Los conocimientos que tenemos ahora van evolucionando hasta que se comprueban más y más verdades que antes permanecían ocultas. La teoría de la física cuántica es una de ellas.

LA FÍSICA  CÚANTICA,  CONFIRMA  EL  PODER  DE  LA  MENTE: “LO  QUE  PENSAMOS,  CREEMOS  Y  TEMEMOS, SE  MATERIALIZAN  EN  NUESTRO  ENTORNO”

Segun la Fisica Cuantica, En los mundos invisibles de la cuarta, quinta y otras dimensiones superiores del universo así como en los mundos mentales en las que permanecemos activos mientras dormimos o estamos desprendidos en definitivo de nuestro organismo muerto; el principio de la conservación de la energía física, carece de importancia. Asimismo, en los mundos subatómicos donde interactúan los protones, electrones, neutrones; la conservación de la energía, es considerada todavía, como principio básico, pero ya no con la validez absoluta que antes tenía.

La mayoría, desconocemos que la mecánica cuántica; es decir, el modelo teórico y práctico hoy dominante en la ciencia, ha demostrado la relación íntima que existe entre el pensamiento y las realidades del universo. Experimentos extraordinarios en laboratorios complejos, han reconocido la ley de la atracción psíquica que dice: “Lo que pensamos, creemos y tememos, se materializan en nuestro entorno, en sucesos felices o infelices”. Empecemos analizando a continuación, los siguientes experimentos de neurología en la que están involucradas sutilmente, las leyes de la  física cuántica.

Mediante la tomografía, se ubican las diferentes zonas de la actividad definida de la mente en el cerebro. Con electrodos conectados al cerebro y al tomógrafo, se obtiene una tomografía; por decir así, se perciben en el cerebro, imágenes mentales por secciones como ver desde el aire, un valle dividido en parcelas con distintos sembradíos. La técnica consiste en medir la actividad eléctrica del cerebro, mientras se produce otra actividad mental de carácter racional, sentimental o emocional. De esta manera, se sabe a que parte del cerebro, corresponde cada actividad de la mente consciente dentro del cerebro.  
Cuando los neurólogos abren el cráneo y manipulan algunas neuronas encefálicas correspondientes al área del leguaje, el paciente puede hablar diferentes idiomas ajenos a su lenguaje natal. ¿Cómo explicar de manera racional este hecho?  Cuando vemos un objeto como una manzana, surge en nuestro encéfalo, una imagen mental del objeto visto; por eso, identificamos como manzana, al objeto visto. Pero cuando cerramos los ojos y pensamos en la manzana; aparece la misma imagen psíquica de la manzana antes vista. 
Si la actividad cerebral es igual, tanto cuando vemos como cuando pensamos; entonces, ¿Cuál es la realidad para nosotros? ¿Lo que vemos o lo que pensamos? Para nuestro cerebro, lo que vemos, es tan real como lo pensado. Por esta igualdad de imágenes psíquicas dentro del cerebro, elaboramos nuestras realidades por medio de nuestras emociones; es decir, todo lo que pensamos, creemos y tememos, se materializan en sucesos felices o infelices, en cumplimiento de la ley mental de atracción psíquica.

En nuestro cerebro el hipotálamo, produce pequeñas moléculas que generan, como respuesta a nuestros pensamientos y emociones (ira, alegría, tristeza, envidia, etc.) que a diario, sentimos. Cuando pensamos o tenemos una emoción, el hipotálamo produce y descarga a través de la glándula pituitaria, un torrente  a la sangre. Esto es, el cerebro libera ese torrente,  por medio de la fisura sináptica (espacio entre neurona y neurona); para que nuestro organismo, reaccione de acuerdo a la calidad de nuestra emoción o pensamiento. Así queda demostrado que el pensamiento aunque nunca es visto de manera ordinaria, es “percibido” por medio de torrentes descargados a la sangre.

Investigaciones realizadas en la física atómica  han convencido a ciertos científicos, que nuestra mente es capaz de crear una realidad; a partir de nuestros pensamientos, creencias, temores y emociones. El comportamiento de una micropartícula (partícula elemental o subatómica) por ejemplo, cambia según nuestra actividad. Cuando en un momento dado nuestra expectativa es mirar, la micropartícula se comporta como onda; mientras que en otro momento cuando dejamos de mirar, se comporta como partícula. Esto significa que nuestras realidades hasta cierto punto, son productos de nuestras propias expectativas.
Con moléculas de agua, se demuestra que nuestra mente, es capaz de crear nuestras realidades. Gotas de agua limpia y de agua sucia, se guardan por separado en una nevera. En la fotografía microscópica del agua limpia solidificada, las moléculas, crean cristales de alineación bellísima; mientras que del agua sucia, crean cristales de formación caótica. En recipientes de agua, se ponen las palabras (con letras metálicas) amor y odio. En la vasija de agua conteniendo la palabra amor, las moléculas, crean formaciones armoniosas de cristales; mientras que en la segunda, aparecen cristales desordenados. Si las moléculas de átomos de hidrógeno y oxígeno del agua, crean formaciones armoniosas de cristales como también en desorden; entonces en nuestro organismo formado por 70% de agua, nuestras emociones, pensamientos, creencias y temores; decidirán que nuestras realidades, sean armoniosas o caóticas. "ASI DE SIMPLE"

Los experimentos de la neurología y la física cuántica en el campo de la mente y la espiritualidad, están orientados a tratar de localizar el lugar de residencia de nuestra conciencia individual; es decir, intentan encontrar al verdadero pensador y observador de toda experiencia a través de los sentidos. Se preguntan, ¿quién está detrás del cerebro o quien manipula a las neuronas encefálicas? Los científicos saben que desde las neuronas cerebrales, parten los impulsos eléctricos hacia nuestros músculos donde chocan con la glucosa para una definida acción; pero no saben, quien es el pensador o que cosa es el observador dentro del cerebro.   

En los libros “Teoría Biocéntrica del Cosmos” y “Origen Electro Mental de los Terremotos”, deciden el destino feliz o infeliz del mundo), se enseña que sólo existen dos únicas realidades reversibles y en estados vibracional. Vida increada y materia creada por medio de la evolución cósmica. En nuestro caso, un extremo de la realidad, es nuestra vida humana; mientras que el opuesto, es la materia humana en forma de organismo. El núcleo central de la vida humana, constituye el hombre divino, interno y reencarnante. A este hombre interno, la psicología lo distingue como ego, Yo o psiquis; mientras que las religiones, denominan alma o espíritu. Con cualquier nombre, el hombre interno como núcleo de la vida humana, es la que exterioriza en cada gota de nuestra sangre, vibraciones de consciencia, mente y memoria; por tanto el hombre interno, está detrás del cerebro y percibe las cosas con o sin la intervención de nuestros sentidos físicos.

Es importante entonces, saber que todo lo que creemos firmemente, puede aparecer en nuestro entorno, de nosotros depende y de nuestros pensamientos, ¿Que tan felices o infelices queremos estar en este mundo en el que nos ha tocado vivir? Creemos buenos pensamientos para producir buenas realidades y experiencias.