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viernes, 23 de enero de 2015

¿POR QUE ES IMPORTANTE SER FELIZ EN TU TRABAJO?


En verdad que he escuchado que mucha gente cree que no es necesario ser felices en nuestro trabajo para tener éxito en el mismo. Incluso piensan que no es necesario que nuestros compañeros con quienes trabajamos nos agraden o que compartamos con ellos sus ideas, muchos piensan que el trabajo es para ganar dinero y no tiene nada que ver con hacer amistades o caerle bien a la gente. La idea antigua era que ¨El trabajo no es personal¨ y esta idea es totalmente errónea. Se han hecho muchas investigaciones en universidades, empresas y lo que han concluido es simple: ¨Los trabajadores felices en su trabajo, son mejores trabajadores¨.

Quienes se sienten comprometidos e involucrados en su trabajo y con sus compañeros, trabajan con más empeño y con más inteligencia. Sin embargo la realidad muestra que existe un alarmante número de personas que no sienten el compromiso y el involucramiento con su trabajo, no están felices con lo que hacen. 

Aunque no lo creas, para muchas personas, desde el miércoles de cada semana ya le van bajando al ritmo normal de trabajo, esperando ansiosamente que llegue el viernes o sábado para dejar de trabajar. ¿Sabias que el dia mas productivo de trabajo es martes? Simplemente ves tan lejano el viernes que mejor te pones a trabajar. Leí recientemente que las investigaciones también demuestran que Uno de cada cinco empleados está totalmente desconectado y no comprometidos con su trabajo, solo hacen como que trabajan. Este último tipo de personas además, sabotea los proyectos, realiza robo hormiga cada que hay oportunidad, le mete ¨zancadillas¨ laborales a sus compañeros y generalmente causa estragos en su lugar de trabajo. No es fácil imaginar a alguien que haga eso pero según los investigadores, sucede y muy a menudo.

El compromiso e involucramiento prácticamente permanece constante a través del tiempo, a pesar de los altibajos de la economía. En otras palabras, quienes hoy no son trabajadores comprometidos e involucrados en su trabajo, no lo han sido desde hace muchos años. No es muy grato trabajar con compañeros no comprometidos y no involucrados, ellos no agregan valor e impactan a las empresas y a la economía de manera profundamente negativa. Conozco personas que se dejan contagiar de la energía negativa de algún líder negativo y luego resultan siendo iguales, si nadie hace nada, se vuelve un nido de víboras y quizá hasta podemos contagiarnos sin darnos cuenta.

Lo peor de todo es cuando en la empresa existen líderes negativos,  infectan a muchos con su actitud. Sus emociones y forma de pensar impactan el estado de ánimo y el desempeño de los demás tremendamente. Después de todo, como nos sentimos se relaciona de manera directa con lo que pensamos.Esto último es muy importante porque si tenemos líderes negativos en la empresa y no nos damos cuenta, en poco tiempo tendremos un montón de personas negativas contaminando el ambiente laboral y además, con un mal desempeño.

Los sentimientos y las emociones importan mucho en el desempeño del trabajo,  hay claras relaciones directas entre sentimientos, pensamientos y acciones. Cuando nos dejamos llevar por las emociones negativas, no procesamos bien la información, no pensamos creativamente y por lo tanto el riesgo de tomar decisiones equivocadas aumenta considerablemente. 

Para que las personas se sientan bien en su trabajo, se comprometan y se involucren, deben estar conscientes de lo siguiente:



1. Sentido de propósito. A la gente le gusta sentir que su trabajo es importante y que sus contribuciones personales ayudan a conseguir las metas de la empresa. Les gusta saber que ellos y la empresa están haciendo algo verdaderamente importante para otras personas (clientes, sociedad).

2. Grandes relaciones. Las personas trabajan en una empresa por la empresa misma, pero lo hace esperando tener buenas relaciones con su jefe y sus compañeros. Todos sabemos que una relación mala con el jefe, puede convertir nuestro trabajo en algo insoportable, y lo mismo sucede con las malas relaciones con los compañeros y el moving laboral. En las investigaciones, lideres, gerentes y empleados manifiestan que las relaciones cercanas, de confianza y de colaboración, son sumamente importantes para el estado de ánimo del personal y para su buena disposición a contribuir en el trabajo en equipo.
El desarrollo de buenas relaciones con los compañeros y el compartir los valores de la empresa, depende de cada empleado en particular, pero crear el ambiente para que lo anterior suceda, depende de los líderes de cada empresa. Esto es simple y además muy práctico: si se quiere tener una fuerza de trabajo comprometida e involucrada, se debe poner atención a crear una visión y un propósito que pueda unificar el trabajo de la gente, con las metas de la empresa, y recompensar a aquellos que lo hagan de forma extraordinaria.

jueves, 8 de enero de 2015

COMO CUMPLIR LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO


Es muy común a comienzo de año hacerse propósitos para cambiar ciertos aspectos de nosotros mismos o de nuestro entorno con los que no estamos satisfechos.
Algunos ejemplos son: dejar de fumar, hacer dieta, ir al gimnasio, dedicarnos más tiempo a nosotros mismos, hacer cambios en nuestra vida familiar (solucionar nuestros problemas de pareja, separarnos, buscar pareja, dedicar mas tiempo a nuestros hijos, etc…)
Es saludable reflexionar cada cierto tiempo y realizar un análisis de los diferentes aspectos de nuestra vida para comprobar si estamos a gusto en cada una de ellos o existen dificultades que nos hacen sentir malestar.
De este análisis en profundidad vamos a obtener una relación de las cosas que queremos cambiar para sentirnos mejor.
En principio parece que hacerse propósitos a comienzo de año solo tiene ventajas… pero hay que tener cuidado porque si no realizamos el proceso de manera adecuada podemos conseguir todo lo contrario.
Una vez detectados los objetivos que queremos conseguir es fundamental concretar y detallar lo más posible. No vale proponernos un objetivo demasiado general por ejemplo “ir al gimnasio” sino concretar este objetivo “voy a ir al gimnasio tal, martes y jueves de 5 a 7″, por ejemplo. Si nos proponemos objetivos generales, vagos y difusos más pronto que tarde abandonaremos nuestro propósito. Sin embargo si concreto que días y a qué horas voy a ir teniendo en cuenta el resto de actividades que tengo (cuadrando las actividades) es más fácil que cumpla mi propósito.
Por otra parte si tenemos un objetivo muy ambicioso y difícil por ejemplo “dejar de fumar” nos va a costar más si intentamos conseguirlo de un día para otro. Será mucho más fácil descomponer el objetivo en pequeños “objetivitos” (como ir subiendo escalones). En el ejemplo del tabaco es más fácil dejar de fumar disminuyendo el número de cigarrillos de manera gradual.
Existen dos aspectos que si no se tienen en cuenta nuestros propósitos van a fracasar irremediablemente.
Los objetivos deben ser realistas, tener en cuenta nuestras capacidades y circunstancias: si quiero convertirme en la estrella del ballet nacional con 20 años y sin haber dado una clase de ballet en toda mi vida va a ser complicado  o si quiero pasar más tiempo con mis hijos entre semana pero tengo dos trabajos y llego a casa a las 11 de la noche va a resultar muy difícil. En este último caso podría redefinir mi objetivo y decidir que los fines de semana voy a dedicar dos horas cada día a jugar con mis hijos, por ejemplo. En el caso del ballet a lo mejor mi objetivo real era hacer ejercicio pero con una actividad amena y distraída, puedo considerar realizar clases de salsa (ejercicio ameno) que no requiere una exigencia tan grande con respecto a capacidades físicas.
La motivación es imprescindible, sin motivación no se puede conseguir nada aunque te den todas las facilidades y ayudas posibles. Habría que preguntarse ¿realmente quiero cambiar?, ¿me supone más ventajas que inconvenientes?, ¿estoy dispuesto a aceptar las consecuencias colaterales que me pueda acarrear el cambio?. Si tenemos motivación ya tenemos una gran parte del camino andado para la consecución de nuestros propósitos pero no todo. Para hacer cambios en nuestra vida se requiere esfuerzo, si yo no cambio la situación no cambia.
Teniendo en cuenta y controlando los aspectos abordados vamos a evitar empezar el año ilusionados con propósitos que con el tiempo va a ir desinflándose y llevándonos a sensación de fracaso y sentimientos de frustración e ira con la consecuente afectación de nuestra autoestima.
Si a pesar de todo nuestro esfuerzo no lo conseguimos esto no quiere decir que seamos unos “fracasados” sino que hay veces en que existen otras circunstancias externas a nosotros que no podemos controlar porque no está en nuestro poder. Lo hemos intentado y estamos más cerca de conseguirlo en un futuro cuando las circunstancias mejoren.
Otro aspecto es que debemos realizar nuestros propósitos de año nuevo en pareja (si la tenemos) y evaluar los resultados del año anterior, siempre es más fácil hacerlo cuando tenemos apoyo de alguien más. Animo y éxitos para éste año.