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viernes, 18 de octubre de 2013

Y vivieron felices para siempre... ¿Cierto o falso?

Muchas veces, nos hemos preguntado, ¿Cual sera el secreto de la felicidad? ¿Sera posible vivir feliz siempre? ¿Sin importar lo que te suceda? ¿Es posible ser feliz siempre cuando te casas? ¿Que hacer para ser feliz?


A continuación encontrarás una serie de tips que te ayudarán a que tu historia de vida sea lo mas parecido a un cuento de hadas.. Todo está en ti-


1.  Vive el presente

No dejes para mañana todo lo que quieres hacer hoy.
Ni vivas todo el tiempo pensando en lo que ya paso, ni vivas todo el tiempo pensando en lo que puede ser, porque aunque uno debe tomarse el tiempo de reflexionar sobre sus errores cometidos y de planear su futuro no se puede vivir pensando en tiempos que ya fueron o serán porque te olvidarás de vivir el tiempo que es, si hay algo que te mueres por hacer desde hace rato, proponte como meta hacerlo, si quieres ir a probar cierto restaurante nuevo vez hoy mismo, si tal vez quieres viajar, pide unas vacaciones y vete así sea de mochilero(a) pero disfruta la vida y disfruta el momento que tienes pues nadie sabe cuanto durará.

2. Recuerda que la vida es más que solo trabajar

Esto tiene que ver mucho con el punto anterior, mucha gente pasa sus días trabajando y trabajando casi sin vida social y por mucho que se disfrute el trabajo y lo demandante que sea, hay que tener presente que en la vida hay más que eso y si nos enfocamos solo en trabajar, nos perdemos de otro lado que nos llena de felicidad que es el de la familia y los amigos. Esta bien trabajar y ahorrar ya sea para comprarnos un apartamento lujoso en Grecia o bien para hacer un gran viaje, pero recuerda que las personas somos sociales por naturaleza (y esto viene de una introvertida), por eso, proponte salir al menos 1 vez por semana con tus amigos, así sea solo una reunión en alguna casa para hablar y recuerda todos los días sacar un tiempo para compartir con tu familia, y verás como mejora tu humor. Yo perdí muchos años de mi vida por estar encerrada en el trabajo y lo único que gané fue enfermarme y no realizarme por muchos años, créeme, te lo digo por experiencia.

3. Sonríe todo el tiempo

“La sonrisa es la llave que encaja en la cerradura del corazón de todos.”
-Anthony J. D’Angelo
Esto lo recomiendo muy seguido pero es la mejor técnica para ponerse de buen humor, por eso, así no tengas ganas en lo más mínimo sonríe. Además, bien dicen por ahí que uno no puede estar enojado mucho tiempo con alguien que te hace reír y la sonrisa es contagiosa por lo que empezarás a notar a la gente más amigable y amable contigo. Cuando me siento enojada, me obligo a sonreir, es imposible no pensar en algo positivo cuando sonries aun cuando no parezca tener sentido.

4. Toma riesgos

“Tus arrepentimientos no son de lo que hiciste, sino de las cosas que no hiciste. Así que aprovecha toda oportunidad.”
-Cameron Diaz
Tu vida es aburrida y monótona solo si tu dejas que lo sea, ¿Cuando fue la última vez que intentaste algo difícil? ¿Cuando fue la última vez que te retaste? Deja el temor a tomar riesgos  y hazlo ahora, haz eso que piensas que es tan difícil pero que te podría dar una gran recompensa porque con el paso de el tiempo, cuando mires atrás, estarás más arrepentido(a) de las cosas que no hiciste que de las que si. Para mi es difícil aplicarlo porque prefiero la comodidad, pero un buen amigo me dijo que hasta que empezara a hacer las cosas de manera distinta, empezaría a ver los cambios en mi vida, ya que de lo contrario, nunca saldría del mismo círculo y de mi vida aburrida y monótona, ahora entiendo que tenía razón.

5. Busca ser mejor cada día, no perfecto(a)

Apuntar a  la perfección, puede convertirse en un gran obstáculo en tu vida, somos humanos después de todo y por lo tanto somos imperfectos. Ahora, proponerse ser mejor cada día es algo que te ayudará a crecer como persona y en tu profesión. Además, si te concentras en competir contigo mismo y cada día logras superarte un poquito mas no solo te quitarás todo ese resentimiento, envidia y amargura que viene de compararse con los demás sino que verás como te vuelves más exitoso(a) con el tiempo. 

6. Agradece todos los días por las cosas buenas que tienes y haz tenido en tu vida

Todos tenemos cosas buenas en nuestra vida, pueden ser nuestros amigos, nuestros buenos recuerdos, nuestro trabajo, nuestras victorias, en fin, hay miles de razones para amar nuestra vida y recordarlas todos los días, nos hace caer en cuenta que las cosas no están tan mal, como parecen y además nos da razones para estar felices cada día. Aprovecha cualquier momento del día, yo lo hago mientras me baño o mientras manejo, cualquier momento está bien, pero no olvides hacerlo.

7. Piensa en soluciones, no en problemas

“Identifica tus problemas, pero dedica toda tu poder y energía a las soluciones.”
-Anthony Robbins
Deja de verle el problema a todo lo que te dicen, más bien, piensa en formas de hacerlo realidad. Sé de las personas que ve oportunidades en donde los demás no lo hacen. Aprendí ésto de mi actual jefe, quien me enseño que no debemos buscar culpables sino soluciones, ésto me ha ayudado a vivir de una forma más práctica tratando de resolver en vez de juzgar.
¿Lo ves? Es posible vivir feliz por siempre, se que será difícil, pero en cuanto empieces a aplicar éstas técnicas te aseguro que notarás la diferencia.

¿POR QUE NUNCA ESTOY BIEN? ¿ES MI CULPA?


Esta es una pregunta que muchas veces me ha tocado responder. Muchas personas que se dan cuenta de que tienden a estar preocupadas, se cuestionan esta posibilidad. ¿Me gusta tener problemas? ¿disfruto estando mal? ¿Por que cuando ya tengo todo para ser feliz, nuevamente aparece algo nuevo de que preocuparme?
Parece poco probable que alguien encuentre algún placer en el malestar, pero si  lo que uno desea es sentirse mejor y hace todo lo posible por dar poca importancia a los problemas y aun así no consigue estar bien, una posible explicación racional sería la de que en el fondo estar mal gusta. Es lógico pensar que tiene algún beneficio estar agobiado o preocupado, de hecho en ocasiones es así. Existen beneficios claros derivados de la preocupación: ayuda a adelantarse a hipotéticos peligros o a consecuencias de las cosas poco apetecibles,
ayuda a valorar los pros y los contras de manera exhaustiva, e incluso favorece resolver los problemas a tiempo y conseguir que no se conviertan en un mal mayor.El problema se desata cuando la persona se vuelve demasiado buena detectando y resolviendo. Cada vez aparecen más situaciones potencialmente dañinas siendo literalmente imposible resolverlas todas y alcanzar un estado de calma ideal. Las personas con esta tendencia tienen la “fantasía” de que su bienestar será duradero una vez acabe con las preocupaciones que le acechan. La realidad es que si no se aprende a convivir con cierto malestar y descontrol a la larga es muy complicado llegar a sentirse verdaderamente tranquilo. Así pues, ciertas características de personalidad potenciarán estados de malestar con cierta tendencia a la neurosis, si no se realizan cambios para evitarlo.
Desde pequeños nos enseñan a ser constantes, a esforzarnos para resolver las adversidades. De hecho, éstas junto con algunas otras actitudes favorecen claramente el éxito profesional y personal. Pero casi todo cuando se  plantea de manera extrema tiene sus efectos secundarios. Las personas tendemos a buscar el orden en las cosas, buscamos patrones que nos hagan predecibles los acontecimientos, los retos. Dependiendo de la necesidad individual de control de cada uno, la búsqueda de ese control, del orden, y por tanto de previsibilidad, será más intensa. De esta manera, nuestra calidad de vida será la peor parada.
Si se ha identificado con estas preguntas del principio y ha dudado en algunos momentos de su vida si realmente siente un perverso placer por estar mal, o por necesitar tener siempre una preocupación que resolver, quizás sea el momento de cuestionarse algo bastante más útil: ¿estoy dispuesto a convivir con más incertidumbres buscando tener menor control sobre las consecuencias de cada acontecimiento de mi entorno? ¿estoy dispuesto a dejar que se caiga el avión en el que viajaré en mis próximas vacaciones?, o ¿estoy dispuesto a dejar que me echen del trabajo si desean hacerlo para afrontar entonces las opciones que tendré?... Son muchas las situaciones que pueden llegar a resolverse de este modo si uno prioriza el bienestar a largo plazo en detrimento de los alivios momentáneos. Cuidado con  hacer por resolver  miedos incluso cuando no dependen de uno mismo, al final pasan su factura.